Sabores y productos locales que vale la pena probar
Las tradiciones de Kos se reflejan en su gastronomía, y su estancia en la isla le regalará experiencias gastronómicas inolvidables. Es famoso la aromática miel de tomillo, que podrá disfrutar en la «Fiesta de la Miel» en Antimachia, junto con otros productos que lo tienen como ingrediente principal. Las explotaciones apícolas abiertas al público que operan en Kos también ofrecen la posibilidad de conocer de cerca el proceso de producción.
En cuanto a los quesos, no olvide de probar el cilíndrico «queso de Posa» o krasótyro (queso de vino), que madura durante un mes en líos de vino tinto («posa») y adquiere así un color rojo en el exterior, mientras que por dentro permanece blanco. Pruebe también el kefalotyri, la graviera y la myzithra que se producen en la isla.
No se pierda el cerdo con bulgur, el cerdo o ternera con garbanzos al horno, el cordero relleno de arroz, las albóndigas de pulpo, a los dolmadakia gialantzí (sin carne picada), a la pita con «queso de Posa» y —si se encuentra en la isla en Semana Santa— a las lampropites, pasteles de queso abiertos de myzithra espolvoreadas con pimienta molida y canela. Si son amantes de la pasta, prueben los pitardia (o pitaridia), pasta artesanal cocida en caldo.
No se vaya de la isla sin probar el dulce de cuchara tomate, el aceite de oliva virgen extra que se produce en las extensas fincas de olivos, así como las aceitunas de mesa, desde las verdes machacadas hasta las «hamades», las aceitunas muy maduras, que se salan nada más recolectarlas y se ofrecen directamente para su consumo.
Pruebe también los vinos locales: el «Koios oinos» es conocido desde hace miles de años. Se pueden encontrar en tabernas y restaurantes, aunque también puede degustarlos en alguna de las dos bodegas de la isla abiertas al público.
En cuanto a los quesos, no olvide de probar el cilíndrico «queso de Posa» o krasótyro (queso de vino), que madura durante un mes en líos de vino tinto («posa») y adquiere así un color rojo en el exterior, mientras que por dentro permanece blanco. Pruebe también el kefalotyri, la graviera y la myzithra que se producen en la isla.
No se pierda el cerdo con bulgur, el cerdo o ternera con garbanzos al horno, el cordero relleno de arroz, las albóndigas de pulpo, a los dolmadakia gialantzí (sin carne picada), a la pita con «queso de Posa» y —si se encuentra en la isla en Semana Santa— a las lampropites, pasteles de queso abiertos de myzithra espolvoreadas con pimienta molida y canela. Si son amantes de la pasta, prueben los pitardia (o pitaridia), pasta artesanal cocida en caldo.
No se vaya de la isla sin probar el dulce de cuchara tomate, el aceite de oliva virgen extra que se produce en las extensas fincas de olivos, así como las aceitunas de mesa, desde las verdes machacadas hasta las «hamades», las aceitunas muy maduras, que se salan nada más recolectarlas y se ofrecen directamente para su consumo.
Pruebe también los vinos locales: el «Koios oinos» es conocido desde hace miles de años. Se pueden encontrar en tabernas y restaurantes, aunque también puede degustarlos en alguna de las dos bodegas de la isla abiertas al público.










































