Viva y saboree la magia de un olivar histórico
¿Cuán popular puede ser un olivo? Si se trata del olivo de Konservoliá, en Ámfisa, muy popular. Esta deliciosa aceituna grande, con su pulpa abundante y su sabor intenso, es reconocida no solo en el mercado griego, sino también en el internacional. Producto con Denominación de Origen Protegida (DOP) de la Unión Europea, la aceituna de Fócida tiene una ventaja inigualable: se cultiva en el famoso e histórico olivar de Ámfisa. Parte del único «paisaje délfico», el olivar está estrictamente protegido contra cualquier alteración, ya que forma parte de la zona protegida de Delfos, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
En el mismo lugar se encontraba el antiguo olivar, atravesado por el sendero que unía el Oráculo de Delfos con el puerto de Cirra. Una extensión de miles de hectáreas, hasta el mar del golfo de Corinto, que nunca dejó de cultivarse y producir frutos.
Visite las almazaras de la zona y busque las deliciosas aceitunas en las tiendas. Descubra los senderos que atraviesan el olivar, a pie o en bicicleta, contemple los olivos centenarios y sus encantadores troncos y observe los muros de piedra (terrazas) que separan las propiedades. Si sigue el sendero Delfos – Chrisó – Kirra (unas 2 horas), encontrará el antiguo camino empedrado y tendrá unas vistas inigualables del golfo de Corinto, el yacimiento arqueológico y todo ese mar de árboles. Especialmente por las tardes, cuando la luz dorada cae sobre ellos, experimentará toda la magia del «paisaje délfico».
En el mismo lugar se encontraba el antiguo olivar, atravesado por el sendero que unía el Oráculo de Delfos con el puerto de Cirra. Una extensión de miles de hectáreas, hasta el mar del golfo de Corinto, que nunca dejó de cultivarse y producir frutos.
Visite las almazaras de la zona y busque las deliciosas aceitunas en las tiendas. Descubra los senderos que atraviesan el olivar, a pie o en bicicleta, contemple los olivos centenarios y sus encantadores troncos y observe los muros de piedra (terrazas) que separan las propiedades. Si sigue el sendero Delfos – Chrisó – Kirra (unas 2 horas), encontrará el antiguo camino empedrado y tendrá unas vistas inigualables del golfo de Corinto, el yacimiento arqueológico y todo ese mar de árboles. Especialmente por las tardes, cuando la luz dorada cae sobre ellos, experimentará toda la magia del «paisaje délfico».































































