Un viaje vinícola con raíces volcánicas
En la isla de Santorini, decenas de variedades de uva autóctonas, como Assyrtiko, Athiri, Aidani, Mandilaria y Mavrotragano, han florecido durante siglos con sus raíces profundamente ancladas en el suelo volcánico. Los viñedos de Santorini son un rasgo distintivo del paisaje, cultivados en terrazas con las vides dispuestas en un patrón único de tejido en cesta (conocido como kouloura). Esta técnica tradicional protege las uvas de los fuertes vientos y del implacable sol de las Cícladas.
Los vinos únicos y los sabores exquisitos crean el microcosmos mágico de Santorini, que deja su propia huella indeleble en la escena culinaria internacional. Cada sorbo es una revelación de la fuerza que se oculta en el suelo volcánico.
La singularidad del terroir
El terroir y el microclima únicos, combinados con el esfuerzo incansable de los productores locales, dan como resultado vinos de una calidad excepcional. Los vinos de Santorini son famosos por su estructura robusta, su acidez refrescante, su marcada mineralidad y su complejidad aromática, ganándose por derecho propio un lugar destacado en el mapa vinícola mundial.Una experiencia embriagadora
En el pintoresco pueblo de Pyrgos, la bodega de la cooperativa agrícola ofrece un balcón que parece flotar sobre la caldera. Allí podrá despedir al sol con una copa de Vinsanto, el néctar dulce de la isla, o un refrescante Assyrtiko. La isla cuenta con numerosas bodegas que ofrecen experiencias completas: desde catas y visitas a las instalaciones de producción hasta recorridos por espacios museísticos y bodegas tradicionales de arquitectura excavada.Los vinos únicos y los sabores exquisitos crean el microcosmos mágico de Santorini, que deja su propia huella indeleble en la escena culinaria internacional. Cada sorbo es una revelación de la fuerza que se oculta en el suelo volcánico.




















