El tesoro mitológico y arqueológico del monte Psiloritis
En la vertiente noroeste del monte Psiloritis, cerca del pueblo de Anogeia en Rethymno, se encuentra una de las cuevas más importantes de Creta, situada a una altitud de 1.538 metros. La Cueva del Ida (Idaion Andron) es célebre en la mitología por ser el lugar donde se crió Zeus. Rea, esposa de Crono —el soberano del mundo en aquel entonces—, ocultó allí a su hijo para protegerlo de la furia insaciable de su padre. Las ninfas Adrastea e Ida alimentaron al dios infante con miel silvestre y leche de la cabra Amaltea. Los Dáctilos Ideos y los Curetes fueron los encargados de su cuidado y protección; con el estrépito de sus escudos y sus danzas vigorosas a la entrada de la cueva, lograban camuflar el llanto del bebé.
Su importancia arqueológica y sus tesoros
La santidad y relevancia de la cueva en la antigüedad quedan confirmadas por los valiosos hallazgos desenterrados durante la primera excavación en 1885 por F. Halbherr. El yacimiento alcanzó su fisonomía actual gracias a los esfuerzos del arqueólogo Yannis Sakellarakis, quien inició la segunda excavación en 1982 bajo condiciones meteorológicas adversas. Los hallazgos antiguos —numerosas ofrendas votivas, vasijas, utensilios, armas, monedas y joyas— se custodian en el Museo Arqueológico de Heraclión. Entre ellos destacan los famosos escudos de bronce de los siglos VII y VIII a.C., utilizados en rituales dedicados a Zeus.
Forma arquitectónica y tradición popular
La disposición de la cueva evoca la estructura de un templo antiguo. Internamente, se divide en tres cámaras y un santuario, mientras que su entrada está adornada con tres imponentes estalactitas. Los lugareños también la conocen como la Cueva de la Pastora (Spiliara tis Voskopoulas), ya que el relato popular sitúa cerca la tumba de la esposa de Caridemo, un príncipe cretense. Caridemo le arrebató la vida accidentalmente, un trágico suceso descrito en la obra Erotokritos del poeta Vitsentzos Kornaros.