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Ítaca
Cortamos el pollo en raciones.
En un cuenco preparamos una mezcla con sal, pimienta, ajo machacado y aceite de oliva, con la que embadurnamos bien el pollo. Si hay tiempo, lo dejamos marinar desde la noche anterior para que absorba los aromas.
Al día siguiente, extendemos en la bandeja tomates frescos, unos rallados y otros cortados en rodajas. Añadimos el concentrado de tomate, disuelto en un vaso de vino blanco de Ithaca, así como el zumo de limón. Continuamos con los pimientos verdes cortados en rodajas y añadimos el pollo, mezclándolo bien.
A continuación, añadimos las patatas cortadas en gajos, salpimentamos y espolvoreamos con sapsycho y orégano. Completamos con aceite de oliva según sea necesario, para que el plato se hornee correctamente y quede meloso.
Existe también una versión alternativa de la tserepa, sin patatas ni salsa roja, en la que predominan el ajo, el sapsycho y el limón, dando al plato un sabor más austero y aromático.
Horneamos la tserepa cubierta, tradicionalmente con leña o brasas, durante unas dos horas, hasta que el pollo se ablande y los ingredientes queden bien ligados.
21/05/2026
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