Uno de los castillos bizantinos mejor conservados de Grecia
La imagen del Castillo y del Puerto Veneciano de Lepanto es incomparable y se puede disfrutar desde varios puntos, pero aún más agradable es dar un paseo por allí. Vegetación, vistas al mar, puertas y murallas impresionantes, le van a emocionar. Póngase calzado cómodo, prepare sus cámaras y déjese llevar por la belleza sin preocuparse por el tiempo.
Este impresionante complejo fortificado, que comienza en la cima de la colina, abraza la ciudad y termina en el puerto, fue construido principalmente por los venecianos tal y como lo vemos hoy en día. El lugar estaba fortificado desde la antigüedad. La acrópolis estaba en la cima de la colina, mientras que cinco murallas fortificadas conectadas entre sí por puertas llegaban hasta el mar.
Comience su paseo desde el puerto, que parece un abrazo, con las dos torres como guardianes a la entrada. En el brazo occidental verás las estatuas de Giorgos Anemoyiannis, luchador de 1821, y del escritor español Miguel de Cervantes. En el brazo oriental podrá admirar el Faro y la Mezquita Fethiyé, que se puede visitar. Puede continuar a pie hasta la cima de la colina, mientras hay una carretera asfaltada que conduce a la entrada del castillo.
Atraviese la Puerta de Hierro del casco antiguo y disfrute de un paseo por los barrios con sus callejuelas empedradas, sus casas de piedra y el Reloj-Campanario. El yacimiento arqueológico empieza de la 3era muralla. Puertas y torres impresionantes, árboles y bancos para descansar, galerías, cisternas y edificios le llamarán la atención. Más arriba, verá la iglesia del Profeta Elías, del siglo XIX, y los cimientos de una basílica mesobizantina de tres naves.
En la cima de la colina, las vistas al golfo de Corinto son indescriptibles, y merece la pena dedicar tiempo al Museo del Castillo de Lepanto, donde se pueden ver hallazgos de la época bizantina y posbizantina. Entre en el edificio del antiguo Arsenal para informarse sobre las obras de restauración y sobre la arquitectura fortificada de Etolia-Acarnania.
Este impresionante complejo fortificado, que comienza en la cima de la colina, abraza la ciudad y termina en el puerto, fue construido principalmente por los venecianos tal y como lo vemos hoy en día. El lugar estaba fortificado desde la antigüedad. La acrópolis estaba en la cima de la colina, mientras que cinco murallas fortificadas conectadas entre sí por puertas llegaban hasta el mar.
Comience su paseo desde el puerto, que parece un abrazo, con las dos torres como guardianes a la entrada. En el brazo occidental verás las estatuas de Giorgos Anemoyiannis, luchador de 1821, y del escritor español Miguel de Cervantes. En el brazo oriental podrá admirar el Faro y la Mezquita Fethiyé, que se puede visitar. Puede continuar a pie hasta la cima de la colina, mientras hay una carretera asfaltada que conduce a la entrada del castillo.
Atraviese la Puerta de Hierro del casco antiguo y disfrute de un paseo por los barrios con sus callejuelas empedradas, sus casas de piedra y el Reloj-Campanario. El yacimiento arqueológico empieza de la 3era muralla. Puertas y torres impresionantes, árboles y bancos para descansar, galerías, cisternas y edificios le llamarán la atención. Más arriba, verá la iglesia del Profeta Elías, del siglo XIX, y los cimientos de una basílica mesobizantina de tres naves.
En la cima de la colina, las vistas al golfo de Corinto son indescriptibles, y merece la pena dedicar tiempo al Museo del Castillo de Lepanto, donde se pueden ver hallazgos de la época bizantina y posbizantina. Entre en el edificio del antiguo Arsenal para informarse sobre las obras de restauración y sobre la arquitectura fortificada de Etolia-Acarnania.





















































