La imponente fortaleza veneciana sobre Nafplion
Palamidi se alza majestuoso sobre Nafplion y es uno de los conjuntos fortificados más importantes y mejor conservados de Grecia. Fue construido por los venecianos a principios del siglo XVIII, diseñado con un sistema de defensa perfecto: cuenta con ocho baluartes autónomos, comunicados entre sí pero capaces de funcionar de forma independiente en caso de asedio. Su posición estratégica aseguraba el control total tanto de la ciudad como del golfo Argólico.
Tras la toma de Nafplion por los griegos en 1822, Palamidi pasó a la historia moderna como símbolo de la Revolución. La colina sobre la que se asienta tiene una altura de 216 m; existe acceso por carretera hasta la entrada, a menos que prefiera subir los legendarios “999 escalones”, que en realidad son 857.
Suba a Palamidi temprano por la mañana o al final de la tarde para evitar el calor y disfrutar de cómo la luz “abraza” la ciudad y el Bourtzi desde las alturas. Un paseo entre los baluartes ofrece una sensación de aislamiento y grandeza difícil de encontrar en otro lugar.
En el baluarte de San Andrés se encuentra la iglesia homónima, mientras que en el baluarte de Miltiades fue encarcelado Theodoros Kolokotronis, héroe de la Revolución, hecho que otorgó al castillo una gran carga histórica y simbólica.
Tras la toma de Nafplion por los griegos en 1822, Palamidi pasó a la historia moderna como símbolo de la Revolución. La colina sobre la que se asienta tiene una altura de 216 m; existe acceso por carretera hasta la entrada, a menos que prefiera subir los legendarios “999 escalones”, que en realidad son 857.
Suba a Palamidi temprano por la mañana o al final de la tarde para evitar el calor y disfrutar de cómo la luz “abraza” la ciudad y el Bourtzi desde las alturas. Un paseo entre los baluartes ofrece una sensación de aislamiento y grandeza difícil de encontrar en otro lugar.
En el baluarte de San Andrés se encuentra la iglesia homónima, mientras que en el baluarte de Miltiades fue encarcelado Theodoros Kolokotronis, héroe de la Revolución, hecho que otorgó al castillo una gran carga histórica y simbólica.











































