Tras las huellas de la primera civilización europea
Creta es la cuña de la civilización minoica, la primera grande civilización de Europa. Los palacios minoicos, centros de poder, de culto y de comercio, revelan un mundo de arte elevado y organización. El recorrido por ellos es un viaje de vuelta al mito de Minos, del Laberinto y del Minotauro.
Knosós, a pocos kilómetros al sur de Heraclión, es el palacio minoico más extenso y la sede del mítico rey Minos. De aquí proceden hallazgos emblemáticos, como por ejemplo los frescos del Príncipe de los Lirios, los Delfines y la Parisienne (la Dama Minoica), el Ritón del Toro, el Trono de Minos y los jarrones sagrados, que se exponen en el Museo Arqueológico de Heraclión.
Festo, el segundo palacio más importante de Creta, fue el reino de Radamantis, hermano de Minos, y es mencionada por Homero entre las grandes ciudades de Creta. De aquí procede el célebre Disco de Festo, uno de los hallazgos más reconocibles de la civilización minoica, que se guarda en el Museo Arqueológico de Heraclión.
En Malia, el palacio de Sarpedón destacó muestras excepcionales de arte, como la joya de las Abejas, una obra maestra de la orfebrería.
Zakros, en el extremo oriental de Creta, pone de manifiesto el poderío naval de los minoicos y sus relaciones comerciales con el Oriente. Los hallazgos pertinentes se exponen en el Museo Arqueológico de Sitía.
Kydonía, escondida debajo de la ciudad contemporánea de la Canea, se revela a través de excavaciones en la colina de Kasteli y en lugares cercanos. Entre los hallazgos más importantes destaca la Impresión Maestra, muestra única de maestría artística minoica, que se guarda en el Museo Arqueológico de la Canea.
Knosós, a pocos kilómetros al sur de Heraclión, es el palacio minoico más extenso y la sede del mítico rey Minos. De aquí proceden hallazgos emblemáticos, como por ejemplo los frescos del Príncipe de los Lirios, los Delfines y la Parisienne (la Dama Minoica), el Ritón del Toro, el Trono de Minos y los jarrones sagrados, que se exponen en el Museo Arqueológico de Heraclión.
Festo, el segundo palacio más importante de Creta, fue el reino de Radamantis, hermano de Minos, y es mencionada por Homero entre las grandes ciudades de Creta. De aquí procede el célebre Disco de Festo, uno de los hallazgos más reconocibles de la civilización minoica, que se guarda en el Museo Arqueológico de Heraclión.
En Malia, el palacio de Sarpedón destacó muestras excepcionales de arte, como la joya de las Abejas, una obra maestra de la orfebrería.
Zakros, en el extremo oriental de Creta, pone de manifiesto el poderío naval de los minoicos y sus relaciones comerciales con el Oriente. Los hallazgos pertinentes se exponen en el Museo Arqueológico de Sitía.
Kydonía, escondida debajo de la ciudad contemporánea de la Canea, se revela a través de excavaciones en la colina de Kasteli y en lugares cercanos. Entre los hallazgos más importantes destaca la Impresión Maestra, muestra única de maestría artística minoica, que se guarda en el Museo Arqueológico de la Canea.









































































































