un enigma arqueológico
El sur de Eubea alberga uno de los misterios más desafiantes de la arqueología griega. Se trata de las famosas casas de los dragones, un nombre que les dieron los lugareños debido al enorme tamaño de sus piedras, que parecía imposible de transportar por manos humanas. Estas impresionantes construcciones, 25 en total, con su singular estructura y su uso desconocido, se encuentran dispersas por toda la zona de Karystia.
Arquitectura y construcción
Las características comunes de las casas de los dragones son la ubicación escarpada y panorámica en la que se construyeron, la mampostería megalítica y, sobre todo, la original forma de techado con su sistema de construcción expositiva. Grandes y pesadas losas de pizarra convergen en capas de dos muros opuestos. Cada capa de losas sobresale un poco más que la inmediatamente inferior, hasta crear un techo sólido y piramidal sin necesidad de utilizar material aglutinante. Otros elementos impresionantes son los pilares monolíticos de la entrada, el enorme dintel, así como las hornacinas y las repisas de piedra en su interior. Las dimensiones de las construcciones oscilan entre cinco y trece metros.
Teorías y mitos
Se han formulado varias teorías sobre la datación y la finalidad de su construcción. La opinión más extendida es que se trata de antiguos santuarios dedicados a Zeus, Hera o Hércules, debido a su ubicación en las cimas de las montañas. Otros investigadores sostienen que tal vez sirvieron como atalayas, puestos de vigilancia para controlar las rutas marítimas o incluso como refugios para los canteros en la antigüedad.
El más impresionante de todos es el Drakospito de Ochi, que se encuentra a una altitud de 1.398 metros y se conserva en perfecto estado. A pesar de las investigaciones, su enorme tamaño y la técnica de construcción siguen siendo un enigma fascinante y sin resolver que provoca el asombro de todos los visitantes.
Arquitectura y construcción
Las características comunes de las casas de los dragones son la ubicación escarpada y panorámica en la que se construyeron, la mampostería megalítica y, sobre todo, la original forma de techado con su sistema de construcción expositiva. Grandes y pesadas losas de pizarra convergen en capas de dos muros opuestos. Cada capa de losas sobresale un poco más que la inmediatamente inferior, hasta crear un techo sólido y piramidal sin necesidad de utilizar material aglutinante. Otros elementos impresionantes son los pilares monolíticos de la entrada, el enorme dintel, así como las hornacinas y las repisas de piedra en su interior. Las dimensiones de las construcciones oscilan entre cinco y trece metros.
Teorías y mitos
Se han formulado varias teorías sobre la datación y la finalidad de su construcción. La opinión más extendida es que se trata de antiguos santuarios dedicados a Zeus, Hera o Hércules, debido a su ubicación en las cimas de las montañas. Otros investigadores sostienen que tal vez sirvieron como atalayas, puestos de vigilancia para controlar las rutas marítimas o incluso como refugios para los canteros en la antigüedad.
El más impresionante de todos es el Drakospito de Ochi, que se encuentra a una altitud de 1.398 metros y se conserva en perfecto estado. A pesar de las investigaciones, su enorme tamaño y la técnica de construcción siguen siendo un enigma fascinante y sin resolver que provoca el asombro de todos los visitantes.




