Imagine un lugar de cuento de hadas, donde las historias del pasado se susurran en cada rincón. Una ciudad medieval fortificada que se alza majestuosa sobre el mar, esperando revelar sus secretos. Una imponente roca fortificada en el mar de Mirtos, conectada con el resto del Peloponeso por una estrecha franja de tierra. Monemvasía es una ciudad-fortaleza fundada en el siglo VI y que nunca ha dejado de estar habitada. Recorrer sus evocadores callejones es una experiencia que hay que vivir al menos una vez en la vida. Dentro de las murallas, las iglesias bizantinas, las mansiones de piedra y las sinuosas callejuelas crean imágenes mágicas que le dejarán sin aliento.







