Festejos en Rethymno
Rethymno es una ciudad encantadora y pintoresca, una tierra con un carácter e identidad intensos. Como una poción mágica de cuento de hadas, se abre paso suavemente en los corazones de los viajeros, llenándolos de recuerdos inolvidables. El tiempo parece detenerse aquí, pues nadie desea que tanta belleza termine. Sabores, experiencias e innumerables opciones de entretenimiento componen un escenario donde la vida se manifiesta de forma creativa.
El alma de la tradición
Detrás de la majestuosa fachada de la ciudad, descubrimos un alma cretense auténtica que resuena con las melodías kondylies de la lira (instrumento de cuerda frotada de tres cuerdas) y cobra vida en los pasos de un rápido baile pentozali. Los habitantes de Rethymno, músicos de renombre y bailarines expertos, transforman cada ocasión en una celebración, dando inicio a un auténtico glendi (festín) cretense. Los tañedores de lira y lagouto (instrumento tipo laúd), la mayoría de ellos autodidactas pero extraordinariamente hábiles, marcan el tono, y la pasión se expresa a través de intrincados pasos de baile. Estos movimientos son intensos y vigorosos, siguiendo ritmos que solo las botas cretenses pueden ejecutar. Es aquí donde los hombres de camisa negra de Creta reviven, ante nuestros ojos, todos los mitos y tradiciones del glendi.
La gastronomía del glendi
El gamopilafo (plato de arroz de boda) desborda los platos; el dakos (ensalada de pan de cebada y tomate), las kalitsounia (empanadillas crujientes) y el ofto (carne asada a la brasa) llenan las mesas, acompañados de una fuerte tsikoudia (aguardiente de orujo) y un robusto vino tinto. El acto de compartir, las invitaciones a bailar, las improvisadas coplas mantinades y las canciones rizitika elevan la atmósfera festiva a niveles sin precedentes.
En esta experiencia encantadora, el «yo» se convierte rápidamente en «nosotros», y los grupos individuales se fusionan en una sola y acogedora compañía. Es un mundo mágico brindado generosamente a los visitantes; un mundo al que siempre se desea regresar para saborear la verdadera hospitalidad.
El alma de la tradición
Detrás de la majestuosa fachada de la ciudad, descubrimos un alma cretense auténtica que resuena con las melodías kondylies de la lira (instrumento de cuerda frotada de tres cuerdas) y cobra vida en los pasos de un rápido baile pentozali. Los habitantes de Rethymno, músicos de renombre y bailarines expertos, transforman cada ocasión en una celebración, dando inicio a un auténtico glendi (festín) cretense. Los tañedores de lira y lagouto (instrumento tipo laúd), la mayoría de ellos autodidactas pero extraordinariamente hábiles, marcan el tono, y la pasión se expresa a través de intrincados pasos de baile. Estos movimientos son intensos y vigorosos, siguiendo ritmos que solo las botas cretenses pueden ejecutar. Es aquí donde los hombres de camisa negra de Creta reviven, ante nuestros ojos, todos los mitos y tradiciones del glendi.
La gastronomía del glendi
El gamopilafo (plato de arroz de boda) desborda los platos; el dakos (ensalada de pan de cebada y tomate), las kalitsounia (empanadillas crujientes) y el ofto (carne asada a la brasa) llenan las mesas, acompañados de una fuerte tsikoudia (aguardiente de orujo) y un robusto vino tinto. El acto de compartir, las invitaciones a bailar, las improvisadas coplas mantinades y las canciones rizitika elevan la atmósfera festiva a niveles sin precedentes.
En esta experiencia encantadora, el «yo» se convierte rápidamente en «nosotros», y los grupos individuales se fusionan en una sola y acogedora compañía. Es un mundo mágico brindado generosamente a los visitantes; un mundo al que siempre se desea regresar para saborear la verdadera hospitalidad.











