La memoria de la vida cotidiana isleña
El museo está rodeado de muros de piedra seca y se encuentra en una casa rural tradicional del siglo XVIII o incluso anterior, cuidadosamente conservada con sus objetos originales: el horno de piedra que se calentaba con espinas, lesntiscos y tomillo, la prensa de madera para las uvas, el molino de aceite, el molino de viento, los telares y las herramientas agrícolas.
En el interior, verá la cocina, el almacén, el lagar y el dormitorio, todos amueblados tal y como estaban cuando las familias vivían allí de forma permanente. El espacio funciona como un arca del tiempo, donde cada objeto tiene alma e historia; no hay luz eléctrica, ni se va a instalar.
El Ecomuseo fue creado por iniciativa de la Asociación Cultural «I Folegandros», con el objetivo de preservar y transmitir la tradición popular a las nuevas generaciones. A través de los relatos de los habitantes y de la visita guiada vivencial, aprenderá sobre los cultivos tradicionales, el trabajo colectivo en los campos, la gestión del agua y las fiestas estacionales. La experiencia es sencilla pero conmovedora: es como visitar una casa donde el tiempo se detuvo hace cien años, pero la memoria sigue viva.
Alrededor del museo se extiende una pequeña finca con muros de piedra seca, viñedos y olivos, que muestra cómo el paisaje natural de Folegandros contribuyó a la configuración de un modo de vida autosuficiente.







































































































