Pequeño fruto con una gran historia
La pasa negra de Corinto es un superalimento natural que combina un sabor concentrado con un alto valor nutricional. El "oro negro" de Grecia, como se la denominaba en el siglo XIX, es uno de los productos griegos más reconocidos internacionalmente y cuenta con una presencia destacada en la dieta diaria.
De pequeño tamaño pero cargada de energía, se cultiva principalmente en Aigialeia y Corintia, y se utiliza tanto como aperitivo saludable como ingrediente esencial en cocina y repostería.
Según las fuentes históricas, su cultivo comenzó ya en el siglo XV a. C. Es mencionada por Homero, Hipócrates y Aristóteles; se dice que en la antigua Roma se llegaban a intercambiar dos vasijas de pasas de Corinto por un esclavo.
Nutricionalmente, destaca por su alto contenido en fibra, antioxidantes y vitaminas. Se mantiene estable durante el horneado y la cocción sin perder sus características básicas, lo que la hace ideal tanto para elaboraciones dulces como saladas.
El fruto se recolecta en agosto para extenderse en las eras y secarse al sol. En la cocina, combina perfectamente con ensaladas, yogur y cereales, en bizcochos y galletas, en rellenos para aves o carnes, y en salsas agridulces que equilibran acidez y dulzor.
Busque a los productores locales en Aigialeia y Corintia, o combine la degustación con productos tradicionales de la zona, como vinos y quesos, para obtener una visión completa de la gastronomía local.
De pequeño tamaño pero cargada de energía, se cultiva principalmente en Aigialeia y Corintia, y se utiliza tanto como aperitivo saludable como ingrediente esencial en cocina y repostería.
Según las fuentes históricas, su cultivo comenzó ya en el siglo XV a. C. Es mencionada por Homero, Hipócrates y Aristóteles; se dice que en la antigua Roma se llegaban a intercambiar dos vasijas de pasas de Corinto por un esclavo.
Nutricionalmente, destaca por su alto contenido en fibra, antioxidantes y vitaminas. Se mantiene estable durante el horneado y la cocción sin perder sus características básicas, lo que la hace ideal tanto para elaboraciones dulces como saladas.
El fruto se recolecta en agosto para extenderse en las eras y secarse al sol. En la cocina, combina perfectamente con ensaladas, yogur y cereales, en bizcochos y galletas, en rellenos para aves o carnes, y en salsas agridulces que equilibran acidez y dulzor.
Busque a los productores locales en Aigialeia y Corintia, o combine la degustación con productos tradicionales de la zona, como vinos y quesos, para obtener una visión completa de la gastronomía local.








































