Lugar sagrado, reconocido por la UNESCO como Bien Mixto del Patrimonio Cultural Mundial desde 1988, Meteora combinan la espiritualidad y la devoción religiosa con una belleza natural insuperable.
Las rocas de Meteora, incluidas en el Geoparque de Meteora-Pili, que pertenece a la Red Mundial de Geoparques de la UNESCO, se formaron a partir de los materiales transportados por los ríos que se acumulaban aquí hace millones de años, cuando la zona era mar. La arenisca arenosa fue esculpida a lo largo del tiempo por la lluvia, la nieve y el aire, formando un impresionante relieve.
Encaramadas en las rocas, los seis monasterios activos albergan la segunda comunidad monástica más grande de Grecia después del Monte Athos. La visita a Meteora es una experiencia trascendental que vale la pena vivir al menos una vez en la vida.
La ruta propuesta es por carretera. Alternativamente, el senderismo es la forma ideal de conectar con Meteora. La extensa red de senderos está formada básicamente por los caminos que antiguamente conectaban los monasterios y las sketes. Le revelará lugares de singular belleza natural y le llevará a monasterios hoy en desuso, pero de gran valor histórico, como el Monasterio de la Presentación y el Monasterio de Agios Nikolaos Bándovas. Las oficinas locales organizan excursiones a pie por la zona y, por su seguridad, se recomienda no intentar realizar ninguna de las rutas sin la compañía de un guía especializado.










