Puntos azul verdosos en el mapa
En la frontera marítima de Europa con Oriente destacan cuatro joyas del Egeo que le llevarán por los caminos inexplorados de un lugar especial con imágenes, sabores y aromas de otra época.Las heroicas Psará
Cuando estalló la revolución griega de 1821, los habitantes de Psará dedicaron toda su flota mercante a la lucha por la liberación. Con la bandera de la revolución aun ondeando en el puerto, los habitantes de Psará reciben con los brazos abiertos a los visitantes, recordándoles que la historia de la isla está entrelazada con la historia de su indomable espíritu. El único asentamiento, que lleva el mismo nombre, se desarrolla alrededor del puerto. Playas para todos los gustos y numerosos islotes rocosos le revelan un auténtico tesoro submarino. En Psará, podrá degustar marisco fresco, deliciosos quesos (myzithra y kopanistí) y miel de tomillo de excelente calidad.
Se encuentran a 44 millas náuticas al noroeste de Quíos, con la que están conectadas por barco (desde la ciudad y Volisós). También hay rutas desde los puertos del Pireo y Rafina (Ática).Oinousses, la isla de los armadores
Entre Quíos y la península de Eritrea, en Asia Menor, se encuentra el archipiélago de Oinousses, cuyo mayor y único islote habitado es el que da nombre al conjunto. Esta pequeña ciudad marinera, cuna de muchos capitanes y familias armadoras ilustres, está construida de forma anfiteatral en la ensenada de una pintoresca bahía protegida por la frondosa isla de Pateróniso. A la entrada del puerto le da la bienvenida la estatua de la madre de Oinousses, que con su pañuelo despide a sus hijos cuando se embarcan en sus viajes, y una sirena de bronce con corona y velero en la mano izquierda, compañera eterna de los marineros.
Una carretera asfaltada recorre todo el perímetro de la isla y le llevará a la mayoría de las playas (que los lugareños llaman «vales»). Son muchas las fiestas que se celebran en verano, cuando se festejan las decenas de capillas dispersas por las islas circundantes, a las que acuden los peregrinos en barcas.
En Oinousses, la cocina combina magistralmente los mariscos con las sabrosas hierbas silvestres de la isla y las setas poco comunes, creando aromáticas empanadas de verduras y deliciosos bureklikia, rellenos de una variedad de verduras y queso. A Oinousses se llega en barco desde la ciudad de Quíos o en taxi marítimo desde Lagada, en Quíos.Fournoi, un pequeño mundo autónomo
Si sueña con unas vacaciones tranquilas, pero sin privarse del paisaje del Egeo, entonces Fournoi es su destino. Entre Ikaría y Samos, un archipiélago formado por tres islas más grandes (Fournoi, Thímena y Ag. Minas) y nueve más pequeñas le transportan al pasado, a la Grecia de otra época.
También conocidos como Fournoi Korseón, ya que, especialmente en la época bizantina, eran un refugio de corsarios, la isla de los pescadores y apicultores, con sus pintorescos pueblos, sus innumerables playas y sus fiordos que se adentran como cuchillos en la tierra, sigue robando el corazón de los viajeros. La isla está conectada por barco con el Pireo, Samos e Ikaría.Agios Efstratios, lugar de memoria histórica
Esta isla remota, con sus hermosas playas, cuevas marinas, formaciones geológicas únicas y pequeños bosques de robles, está estrechamente ligada a la historia política moderna de nuestro país, ya que fue lugar de exilio para los disidentes (1928-1963).
Hoy en día, Ai Stratis es un auténtico remanso de paz, donde sus escasos habitantes demuestran a los visitantes, con hechos y en cada ocasión, el significado de la auténtica hospitalidad griega. Está conectado por barco con Lavrio, Lemnos y Lesvos.