Una maravilla acuática en las montañas de Euritania
Cuatro ríos unieron sus fuerzas para crear el lago artificial más grande de Grecia, el lago de Kremastá, en la frontera entre Euritania y Etolia-Acarnania. Las aguas de los ríos Acheloos, Agrafiotis, Trikeriotis y Mégdovas se juntan bajo las montañas de Euritania, creando un paisaje tranquilo, ideal para pasear. Antes de descubrir las formas de disfrutarlο, conozcamos un poco su historia.
Hasta 1965, esta era probablemente la única superficie llana de Euritania y, sin duda, la más fértil. Había varios pueblos con unos 2.000 habitantes, que cultivaban la tierra y criaban animales. La presa construida en el río Acheloοs, una de las más grandes de Europa, permitió la producción de energía eléctrica, pero la mayoría de los habitantes se vieron obligados a abandonar la zona. Junto con las tierras, quedaron sumergidos bajo el agua pueblos, monasterios, como el monasterio bizantino de Episkopí del siglo VIII, y puentes de piedra, como los de Tatarna y Manolis.
En su lugar, sin embargo, la naturaleza floreció, creando un ecosistema único para la vida silvestre, que se ha incorporado a la red Natura 2000. La quietud del agua, las verdes montañas circundantes, los islotes y los fiordos conforman un paisaje de ensueño que le tranquilizará, especialmente si ha recorrido previamente el accidentado relieve montañoso de Euritania. Las aves vuelan sobre la tranquila superficie del lago, que se extiende a lo largo de 80,6 km², mientras que los peces chapotean llamando la atención.
Puede disfrutar del recorrido en coche, pasando por los puentes de Episkopí y Tatarna (véase también el monasterio de Tatarna, del siglo XII). Como alternativa, puede pasear a pie o, mejor aún, disfrutar de la navegación en canoa, bote o barco, una experiencia que puede vivir con la ayuda de empresas certificadas que operan en la zona.
Hasta 1965, esta era probablemente la única superficie llana de Euritania y, sin duda, la más fértil. Había varios pueblos con unos 2.000 habitantes, que cultivaban la tierra y criaban animales. La presa construida en el río Acheloοs, una de las más grandes de Europa, permitió la producción de energía eléctrica, pero la mayoría de los habitantes se vieron obligados a abandonar la zona. Junto con las tierras, quedaron sumergidos bajo el agua pueblos, monasterios, como el monasterio bizantino de Episkopí del siglo VIII, y puentes de piedra, como los de Tatarna y Manolis.
En su lugar, sin embargo, la naturaleza floreció, creando un ecosistema único para la vida silvestre, que se ha incorporado a la red Natura 2000. La quietud del agua, las verdes montañas circundantes, los islotes y los fiordos conforman un paisaje de ensueño que le tranquilizará, especialmente si ha recorrido previamente el accidentado relieve montañoso de Euritania. Las aves vuelan sobre la tranquila superficie del lago, que se extiende a lo largo de 80,6 km², mientras que los peces chapotean llamando la atención.
Puede disfrutar del recorrido en coche, pasando por los puentes de Episkopí y Tatarna (véase también el monasterio de Tatarna, del siglo XII). Como alternativa, puede pasear a pie o, mejor aún, disfrutar de la navegación en canoa, bote o barco, una experiencia que puede vivir con la ayuda de empresas certificadas que operan en la zona.































