Un monumento natural e histórico
El desfiladero de Kalamas, incluido en la red Natura 2000, es un lugar de incomparable belleza natural con una rica fauna y flora. A su entrada y salida, las antiguas acrópolis de Osdina y Raveni se erigen como guardianes eternos, protegiendo las ruinas de castillos y las iglesias bizantinas que resisten el paso del tiempo.
El acceso y el recorrido
Se puede llegar fácilmente desde Ioánina, Igumenitsa o Filiates. Siguiendo la ruta hacia el asentamiento «Pente Eklisies», la carretera asfaltada conduce a «Paleochora» y al puente de Belley. En lo alto de la roca se alza la acrópolis de Osdina, un lugar donde las fortificaciones antiguas se combinan con la arquitectura eclesiástica posbizantina.
La entrada al desfiladero comienza en la orilla izquierda del río. Por el camino nos encontramos con las ruinas del histórico puente de Boliana, mientras que en las escarpadas rocas se distinguen cuevas que en su día albergaron a ascetas. La caminata hasta «Spyropigadia» es posible sin meterse en el agua, aunque hay que tener cuidado en algunos puntos para cruzar el cauce.
El reto de la travesía de los estrechos
El punto más impresionante es el «Faragopidima», la parte más estrecha del recorrido. Aquí el camino se interrumpe y para continuar hay que meterse en el río, algo que solo se recomienda a senderistas bien entrenados. Los menos experimentados pueden completar su recorrido allí o acercarse al desfiladero desde el lado de Polydrosos.
Conclusión y experiencias
Un poco más arriba, la ubicación «Anavrystika», bajo el castillo de Raveni, ofrece un escenario único con manantiales brotantes. El sendero desde el antiguo molino de agua conduce a Polydrosos, donde los visitantes pueden recorrer el museo folclórico y descansar. El recorrido dura aproximadamente cuatro horas en total, es exigente y requiere especial atención, pero recompensa al viajero con imágenes de una naturaleza salvaje e intacta.
El acceso y el recorrido
Se puede llegar fácilmente desde Ioánina, Igumenitsa o Filiates. Siguiendo la ruta hacia el asentamiento «Pente Eklisies», la carretera asfaltada conduce a «Paleochora» y al puente de Belley. En lo alto de la roca se alza la acrópolis de Osdina, un lugar donde las fortificaciones antiguas se combinan con la arquitectura eclesiástica posbizantina.
La entrada al desfiladero comienza en la orilla izquierda del río. Por el camino nos encontramos con las ruinas del histórico puente de Boliana, mientras que en las escarpadas rocas se distinguen cuevas que en su día albergaron a ascetas. La caminata hasta «Spyropigadia» es posible sin meterse en el agua, aunque hay que tener cuidado en algunos puntos para cruzar el cauce.
El reto de la travesía de los estrechos
El punto más impresionante es el «Faragopidima», la parte más estrecha del recorrido. Aquí el camino se interrumpe y para continuar hay que meterse en el río, algo que solo se recomienda a senderistas bien entrenados. Los menos experimentados pueden completar su recorrido allí o acercarse al desfiladero desde el lado de Polydrosos.
Conclusión y experiencias
Un poco más arriba, la ubicación «Anavrystika», bajo el castillo de Raveni, ofrece un escenario único con manantiales brotantes. El sendero desde el antiguo molino de agua conduce a Polydrosos, donde los visitantes pueden recorrer el museo folclórico y descansar. El recorrido dura aproximadamente cuatro horas en total, es exigente y requiere especial atención, pero recompensa al viajero con imágenes de una naturaleza salvaje e intacta.
















