El pulmón verde celestial de Serres
El bosque de Lailias se encuentra en la parte occidental de la cordillera de Vrontous, a solo 25 km de la ciudad de Serres. Este paraíso forestal está cubierto de densos macizos de hayas y pinos negros, que comienzan a una altitud de 700 m y llegan hasta la cima más alta, el Alí-Babá, a 1.850 m.
La superficie total de la zona forestal asciende a 32.500 stremmata. Los imponentes árboles, los barrancos escarpados y las enormes rocas conforman un lugar cautivador.
El bosque alberga una variedad de animales salvajes, como corzos, liebres y jabalíes, mientras que una pequeña parte de la población de oso pardo encuentra refugio en sus zonas escarpadas del norte. Debido a su biodiversidad única, la zona ha sido incluida en la red Natura 2000.
Con la llegada del invierno, el centro de esquí se convierte en un polo de atracción para los amantes de los deportes de invierno, mientras que los más atrevidos pueden probar la escalada en hielo en sectores organizados.
Durante los meses de verano, la exuberante naturaleza verde constituye un refugio de frescura y rejuvenecimiento en el aire puro de la montaña. Las rutas forestales son ideales para el senderismo, el ciclismo de montaña, el esquí de fondo y la conducción 4x4, mientras que en las rocas de Lailias se puede practicar la escalada.
La rica flora y fauna del bosque le impresionarán. Para los senderistas, cabe destacar que los Senderos Europeos de Gran Recorrido E4 y E6 atraviesan la zona.
Uno de los senderos más pintorescos conduce a la llamada "Roca de Katigka", un enorme monolito vinculado a una tradición local.
Dentro del complejo forestal, a una altitud de 1.470 m, se encuentra también el Turbera de esfagno de Lailias, declarado "Monumento Natural Protegido". Es una zona con características de pantano y marisma, que alberga especies rarísimas de la flora griega y presenta un interés especial para la investigación paleobotánica.
Para el alojamiento, en un claro idílico, funciona el refugio de montaña del EOS Serres. En el bosque de Lailias, la naturaleza se une a la aventura en cada estación.
La superficie total de la zona forestal asciende a 32.500 stremmata. Los imponentes árboles, los barrancos escarpados y las enormes rocas conforman un lugar cautivador.
El bosque alberga una variedad de animales salvajes, como corzos, liebres y jabalíes, mientras que una pequeña parte de la población de oso pardo encuentra refugio en sus zonas escarpadas del norte. Debido a su biodiversidad única, la zona ha sido incluida en la red Natura 2000.
Con la llegada del invierno, el centro de esquí se convierte en un polo de atracción para los amantes de los deportes de invierno, mientras que los más atrevidos pueden probar la escalada en hielo en sectores organizados.
Durante los meses de verano, la exuberante naturaleza verde constituye un refugio de frescura y rejuvenecimiento en el aire puro de la montaña. Las rutas forestales son ideales para el senderismo, el ciclismo de montaña, el esquí de fondo y la conducción 4x4, mientras que en las rocas de Lailias se puede practicar la escalada.
La rica flora y fauna del bosque le impresionarán. Para los senderistas, cabe destacar que los Senderos Europeos de Gran Recorrido E4 y E6 atraviesan la zona.
Uno de los senderos más pintorescos conduce a la llamada "Roca de Katigka", un enorme monolito vinculado a una tradición local.
Dentro del complejo forestal, a una altitud de 1.470 m, se encuentra también el Turbera de esfagno de Lailias, declarado "Monumento Natural Protegido". Es una zona con características de pantano y marisma, que alberga especies rarísimas de la flora griega y presenta un interés especial para la investigación paleobotánica.
Para el alojamiento, en un claro idílico, funciona el refugio de montaña del EOS Serres. En el bosque de Lailias, la naturaleza se une a la aventura en cada estación.




























