Descubriendo uno de los paisajes más verdes de Symi
Symi, la pequeña joya del Dodecaneso al noroeste de Rodas, puede presumir de un paisaje natural de incomparable belleza, como el frondoso bosque de la zona de Kourkouniotis. Se encuentra en el lado occidental de la isla, en una ruta salpicada de monasterios, que comienza en Yialós (el puerto), termina en Panormitis y es ideal para conocer la isla a pie.
Uno de los monasterios que encontrará es el de Megalos Sotir. Allí encontrará la señal que conduce al sendero hacia la zona de Kourkouniotis a través del bosque de cipreses. Al atravesarlo, verá los 11 lagares de piedra restaurados de los 120 que funcionaban en diversas zonas de la isla entre los siglos X y XVIII. En aquellos años, Symi tenía una importante tradición vitivinícola y los lagares se utilizaban para la producción de vino blanco de alta calidad.
Durante su recorrido por el bosque, merece la pena hacer una parada en el monasterio de Michail de Kourkouniotis y admirar los iconos y la rica decoración del iconostasio.
Sea cual sea el punto del recorrido en el que se encuentre, haga fotos, sobre todo desde los puntos más altos, desde donde la vista es panorámica. Para disfrutar aún más de esta ruta mágica, se recomienda salir por la mañana temprano para evitar el calor del mediodía. Es imprescindible llevar el equipo adecuado (ropa, calzado, agua, etc.) y respetar todas las medidas de seguridad. También puede buscar la compañía de un guía experimentado y certificado.
Descubra el sendero que conduce a la zona de Kourkouniotis y deje que la naturaleza le guíe por una de las rutas más bellas de Symi.
Uno de los monasterios que encontrará es el de Megalos Sotir. Allí encontrará la señal que conduce al sendero hacia la zona de Kourkouniotis a través del bosque de cipreses. Al atravesarlo, verá los 11 lagares de piedra restaurados de los 120 que funcionaban en diversas zonas de la isla entre los siglos X y XVIII. En aquellos años, Symi tenía una importante tradición vitivinícola y los lagares se utilizaban para la producción de vino blanco de alta calidad.
Durante su recorrido por el bosque, merece la pena hacer una parada en el monasterio de Michail de Kourkouniotis y admirar los iconos y la rica decoración del iconostasio.
Sea cual sea el punto del recorrido en el que se encuentre, haga fotos, sobre todo desde los puntos más altos, desde donde la vista es panorámica. Para disfrutar aún más de esta ruta mágica, se recomienda salir por la mañana temprano para evitar el calor del mediodía. Es imprescindible llevar el equipo adecuado (ropa, calzado, agua, etc.) y respetar todas las medidas de seguridad. También puede buscar la compañía de un guía experimentado y certificado.
Descubra el sendero que conduce a la zona de Kourkouniotis y deje que la naturaleza le guíe por una de las rutas más bellas de Symi.






















