Tradición, nobleza y la auténtica belleza de Pelión
Un pueblo tradicional de Pelión sin coches, con mansiones de piedra, callejones empedrados, fuentes públicas con agua fresca y plataneros centenarios; así se describe en pocas palabras Lafkos, un «diamante» en el sur de Pelión, que solo pocos conocen. Los olivares al fondo complementan el paisaje encantador, que le fascinará por muchas razones.
Aparte de la belleza escénica y la tranquilidad, también le impresionarán las vistas maravillosas ya que el pueblo está construido en configuración anfiteátrica sobre una colina y da al pueblo costero de Milina, el islote de Alatas, y el Golfo Pagasítico entero.
En el corazón de la plaza del pueblo, bajo de la sombra de los plataneros, la cafetería más antigua de Grecia, la llamada «el Kafeneion de Forlidas», ha estado al servicio de la gente de manera ininterrumpida desde 1785.
En sus mesas se han sentado unos de los personajes más importantes de Grecia, como Alexandros Papadiamantis y Kostas Varnalis. Aquí, el disfrute de una taza de café griego típico, lleno de aromas y con un sabor riquísimo, se convierte en una experiencia histórica.
En el pueblo de Lafkos, las fuentes públicas tienen sus propios nombres, como Paliovrisi y Chatzovrisi. Después de refrescarse con su agua gorgoteante, debe visitar la panadería tradicional del pueblo, que siempre ofrece el pan más fresco y delicioso. Su edificio es obra del ingeniero italiano Evaristo De Chirico y consiste en una joya en sí mismo: estaba destinado a ser usado como una estación de tren, pero la línea del tren nunca llegó al pueblo.
Al llegar a Lafkos, se debe visitar el Museo Fampio, un museo que es dedicado al artista Thanasis Fampas. Además, vale la pena visitar el muy interesante Museo de la Radio, albergado en una antigua mansión que se remonta al año 1890 y que fue construida con donaciones del filheleno Wilfred Sheps.
Si ama la naturaleza, puede aprovechar de las rutas de senderismo que conducen a la playa de Agios Konstantinos en Paltsi o al pueblo de Milina. Este rincón de Pelión le espera con paseos entre olivares, una historia rica y un complace profundo de los sentidos. Visite Lafkos, un destino que conquistará su corazón a primera vista.
Aparte de la belleza escénica y la tranquilidad, también le impresionarán las vistas maravillosas ya que el pueblo está construido en configuración anfiteátrica sobre una colina y da al pueblo costero de Milina, el islote de Alatas, y el Golfo Pagasítico entero.
En el corazón de la plaza del pueblo, bajo de la sombra de los plataneros, la cafetería más antigua de Grecia, la llamada «el Kafeneion de Forlidas», ha estado al servicio de la gente de manera ininterrumpida desde 1785.
En sus mesas se han sentado unos de los personajes más importantes de Grecia, como Alexandros Papadiamantis y Kostas Varnalis. Aquí, el disfrute de una taza de café griego típico, lleno de aromas y con un sabor riquísimo, se convierte en una experiencia histórica.
En el pueblo de Lafkos, las fuentes públicas tienen sus propios nombres, como Paliovrisi y Chatzovrisi. Después de refrescarse con su agua gorgoteante, debe visitar la panadería tradicional del pueblo, que siempre ofrece el pan más fresco y delicioso. Su edificio es obra del ingeniero italiano Evaristo De Chirico y consiste en una joya en sí mismo: estaba destinado a ser usado como una estación de tren, pero la línea del tren nunca llegó al pueblo.
Al llegar a Lafkos, se debe visitar el Museo Fampio, un museo que es dedicado al artista Thanasis Fampas. Además, vale la pena visitar el muy interesante Museo de la Radio, albergado en una antigua mansión que se remonta al año 1890 y que fue construida con donaciones del filheleno Wilfred Sheps.
Si ama la naturaleza, puede aprovechar de las rutas de senderismo que conducen a la playa de Agios Konstantinos en Paltsi o al pueblo de Milina. Este rincón de Pelión le espera con paseos entre olivares, una historia rica y un complace profundo de los sentidos. Visite Lafkos, un destino que conquistará su corazón a primera vista.























