Experiencias entre mar y naturaleza
Las Islas Diapontias, Othonoi, Ereikousa y Mathraki, constituyen un destino ideal para actividades suaves en contacto con la naturaleza.
En Othonoi, las rutas conducen a faros, ruinas venecianas y playas aisladas, ofreciendo una experiencia auténtica de exploración. Visite los dos asentamientos de la isla, Ammos y Chorio, y siga rutas de senderismo hacia Imerovigli o el cabo Kastri, con final en el histórico faro de 1872.
Ereikousa es un paraíso tranquilo y verde. Toma su nombre de la planta del brezo, que florece en otoño y da al paisaje un precioso color violáceo. Porto es el principal asentamiento y puerto de la isla, mientras que Santardo es su punto más alto. Siga senderos sombríos entre olivares y cipreses y explore costas aisladas como Bragini. No deje de probar la célebre miel local y el aceite de oliva virgen en las almazaras tradicionales.
Mathraki, la menor de las tres islas habitadas, destaca por la extensa playa de arena de Portelo. Descubra el pintoresco Ano Mathraki y disfrute de la vista panorámica hacia Corfú, Othonoi y Ereikousa.
La posición geográfica de las Islas Diapontias, en el paso de rutas migratorias, las convierte en un lugar ideal para la observación de aves y las excursiones en la naturaleza. La calma y el entorno virgen crean condiciones perfectas si ama la biodiversidad y el silencio.
En un paseo en barco descubrirá calas rocosas, arenales dorados y playas escondidas. Destacan Lefki Ammos, accesible exclusivamente en barco, con rocas blancas y tonalidades azul verdosas, así como la mítica Cueva de Calipso.
En las costas del norte, la bahía de Fyki se presta a la exploración del fondo marino. Playas como Xylosermoi y otras pequeñas calas se alcanzan solo en barco o a través de senderos pintorescos. Las excursiones marítimas organizadas permiten acceder a playas a las que no se llega por tierra, cuevas marinas e impresionantes formaciones rocosas.
En Othonoi, las rutas conducen a faros, ruinas venecianas y playas aisladas, ofreciendo una experiencia auténtica de exploración. Visite los dos asentamientos de la isla, Ammos y Chorio, y siga rutas de senderismo hacia Imerovigli o el cabo Kastri, con final en el histórico faro de 1872.
Ereikousa es un paraíso tranquilo y verde. Toma su nombre de la planta del brezo, que florece en otoño y da al paisaje un precioso color violáceo. Porto es el principal asentamiento y puerto de la isla, mientras que Santardo es su punto más alto. Siga senderos sombríos entre olivares y cipreses y explore costas aisladas como Bragini. No deje de probar la célebre miel local y el aceite de oliva virgen en las almazaras tradicionales.
Mathraki, la menor de las tres islas habitadas, destaca por la extensa playa de arena de Portelo. Descubra el pintoresco Ano Mathraki y disfrute de la vista panorámica hacia Corfú, Othonoi y Ereikousa.
La posición geográfica de las Islas Diapontias, en el paso de rutas migratorias, las convierte en un lugar ideal para la observación de aves y las excursiones en la naturaleza. La calma y el entorno virgen crean condiciones perfectas si ama la biodiversidad y el silencio.
En un paseo en barco descubrirá calas rocosas, arenales dorados y playas escondidas. Destacan Lefki Ammos, accesible exclusivamente en barco, con rocas blancas y tonalidades azul verdosas, así como la mítica Cueva de Calipso.
En las costas del norte, la bahía de Fyki se presta a la exploración del fondo marino. Playas como Xylosermoi y otras pequeñas calas se alcanzan solo en barco o a través de senderos pintorescos. Las excursiones marítimas organizadas permiten acceder a playas a las que no se llega por tierra, cuevas marinas e impresionantes formaciones rocosas.






















































































