El Dodecaneso, un conjunto de islas encantadoras en el sureste del Egeo, le espera para que descubra un «arca» de historia y belleza natural. Prepárese para sentir cómo el esplendor medieval se une a la naturaleza virgen y a la hospitalidad auténtica, en una experiencia que recuerda a un collar de perlas bañado por la luz y las leyendas del archipiélago.
Los Kosmopolitas: Rodos y Kos
En Rodos, la «Dama» del archipiélago,
déjese seducir por el encanto de la Ciudad Medieval (UNESCO), la Calle de los Caballeros y el Palacio del Gran Maestre. Más allá de Mandraki,
puede explorar el Valle de las Mariposas, la antigua Cámiros y la Acrópolis de Lindos, que se eleva sobre el mar.
En Kos, la cuna de Hipócrates
no dude en utilizar la bicicleta en la singular red de carriles bici de la isla.
Merece la pena visitar el Asclepeion, el histórico Plátanos, la Casa Romana con sus impresionantes mosaiKos y el castillo de Antimachia, y
no se pierda una parada en el pueblo de montaña de Zia para admirar las vistas.
Tradición y adrenalina: Kálymnos, Kárpathos, Astypálea
Venga a conocer Kálymnos, la isla de los pescadores de esponjas, y
pasee entre las mansiones de Pothia. Puede poner a prueba sus habilidades en el famoso festival de escalada o simplemente
degustar la exquisita miel de tomillo. En Télendos y Psérimos,
podrá encontrar la paz absoluta y
disfrutar de la auténtica revithada en las fiestas locales.
En Kárpathos («Anemóesa»),
tiene la oportunidad de descubrir un paraíso para el windsurf, mientras que en Olimpos
puede recorrer un museo etnológico viviente.
No olvide de buscar refugio en la naturaleza de Saria. En Astypálea, la «mariposa» del Egeo,
merece la pena perderse por las callejuelas de la blanquísima Chora, que combina de forma única la estética de las Cícladas con la de las islas del Dodecaneso.
Espiritualidad y naturaleza: Patmos, Leros, Tilos
En Patmos, la «Isla del Apocalipsis»,
podrá vivir momentos de recogimiento, como la ceremonia del Lavatorio.
Déjese llevar por la
singular arquitectura italiana de Leros y
explore sus riKos fondos marinos, mientras que en las cercanas islas de Kinárosa y Lévitha
podrá vivir la experiencia del aislamiento absoluto.
En Tilos,
no se pierda la oportunidad de visitar la cueva de Charkadió, con sus hallazgos de elefantes enanos. En Lipsí, Arkoí y Agathonisi,
podrá observar aves raras y
admirar la arquitectura tradicional con sus patios interiores.
Gastronomía e historia: Kasos, Simi, NísirosEn Kasos merece la pena conocer la tradición marinera y bañarse en Armathia, una de las playas más bonitas del Mediterráneo. Deje que su mirada se cautive por el asentamiento neoclásico de Simi y visite el monasterio de Panormitis.
En la volcánica Nísiros, puede realizar un viaje en el tiempo paseando por los cráteres en ebullición, mientras que en Chalki merece la pena dejarse seducir por la señorial Nimborió. Por último, en la remota Kastelórizo, no olvide de visitar la Cueva Azul y de rendir homenaje a la historia de la «Dama de Ro», sintiendo la grandeza de los confines de Grecia.