Cuando el sol se despide, ¡parece que ocurre algo mágico! Cada día, aproximadamente a la misma hora, en el mismo lienzo, la naturaleza pinta con los colores más increíbles la majestuosa salida del astro rey. En este luminoso interludio, todo a nuestro alrededor se inunda de un resplandor divino. Miríadas de pinceladas de color rojo púrpura tiñen el horizonte, iluminan sobrenaturalmente las aguas del mar, perforan las nubes de encaje... El sol se sumerge en el mar para saciar su sed; se esconde como un pájaro perseguido detrás de colinas y cimas. El tiempo parece congelarse, como si quisiera mantener viva esta imagen para siempre. En estos momentos, las palabras sobran. Los corazones laten con fuerza. La mente se deja llevar por viajes imaginarios.
Despidiendo al sol
En cualquier rincón de Grecia en el que se encuentre a la hora del atardecer, sus ojos y su alma difícilmente se saciarán de tanta belleza. Así que coja su cámara y cree su propia postal cuando el sol
Se desliza detrás del castillo de Methoni, el Bourtzi de Nauplia, las murallas de una ciudad fortificada.
Se sumerge en las aguas de la interminable playa de Falásarna en Creta, de Myrtos en Cefalonia o de una cala desierta en Koufonisia.
Ilumina la Portara de Naxos o el templo de Poseidón en Sounion.
Colorea el blanco de Chora en Anafi y Plaka en Milos.
Besa las cimas del Olimpo o del Pelión.
Tiñe de púrpura los mares abiertos o el espejo acuático de un lago.
Da las buenas noches a los pintorescos pueblos de Thasos y Tinos...
Sin duda, la puesta de sol más famosa de Grecia, y no solo de Grecia, es la de Santorini. A la hora del atardecer, miles de románticos se suben al borde de la caldera, en Oia, pero también en Firá y Imerovigli, para inmortalizar el espectáculo único. Y cuando el sol se pone en el Egeo, frente a las islas volcánicas de Palia y Nea Kameni, ¡todos estallan en aplausos!
Cuando el sol se despide, ¡parece que ocurre algo mágico! Cada día, aproximadamente a la misma hora, en el mismo lienzo, la naturaleza pinta con los colores más increíbles la majestuosa salida del astro rey. En este luminoso interludio, todo a nuestro alrededor se inunda de un resplandor divino. Miríadas de pinceladas de color rojo púrpura tiñen el horizonte, iluminan sobrenaturalmente las aguas del mar, perforan las nubes de encaje... El sol se sumerge en el mar para saciar su sed; se esconde como un pájaro perseguido detrás de colinas y cimas. El tiempo parece congelarse, como si quisiera mantener viva esta imagen para siempre. En estos momentos, las palabras sobran. Los corazones laten con fuerza. La mente se deja llevar por viajes imaginarios.
Despidiendo al sol
En cualquier rincón de Grecia en el que se encuentre a la hora del atardecer, sus ojos y su alma difícilmente se saciarán de tanta belleza. Así que coja su cámara y cree su propia postal cuando el sol
Se desliza detrás del castillo de Methoni, el Bourtzi de Nauplia, las murallas de una ciudad fortificada.
Se sumerge en las aguas de la interminable playa de Falásarna en Creta, de Myrtos en Cefalonia o de una cala desierta en Koufonisia.
Ilumina la Portara de Naxos o el templo de Poseidón en Sounion.
Colorea el blanco de Chora en Anafi y Plaka en Milos.
Besa las cimas del Olimpo o del Pelión.
Tiñe de púrpura los mares abiertos o el espejo acuático de un lago.
Da las buenas noches a los pintorescos pueblos de Thasos y Tinos...
Sin duda, la puesta de sol más famosa de Grecia, y no solo de Grecia, es la de Santorini. A la hora del atardecer, miles de románticos se suben al borde de la caldera, en Oia, pero también en Firá y Imerovigli, para inmortalizar el espectáculo único. Y cuando el sol se pone en el Egeo, frente a las islas volcánicas de Palia y Nea Kameni, ¡todos estallan en aplausos!
¡Deja que Grecia te inspire!
Suscríbete a nuestro boletín y descubre ideas únicas y tesoros ocultos para tu próximo viaje.