Uno de los centros monásticos más importantes de Creta
En el extremo oriental de Creta, entre Sitía y el palmeral Vai, encontrará uno de los monasterios más históricos y célebres de Creta: El Monasterio de Toploú, como se denomina comúnmente el Monasterio de Panagía Akrotirianí y Agios Ioánnis Teologos de Toploú, Sitía. Se yergue altivo desde hace más de cinco siglos y, gracias a su carácter de fortaleza, pudo resistir los asaltos piratas, sobre todo durante la dominación otomana. Su fortificación se reforzó aún más tras el devastador terremoto de 1612.
La alta torre de defensa y las robustas murallas de piedra recuerdan su función como refugio en tiempos difíciles. El monasterio desempeñó un papel activo tanto en la gran revolución cretense de 1866 como en la resistencia contra la ocupación alemana, manteniendo profundamente arraigada la tradición de la generosidad.
En su iglesia, que está dedicada a la Virgen y a San Juan, va a ver un imponente iconostasio tallado en madera e iconos destacados del siglo XV al XVIII. En el museo que funciona dentro del complejo monástico podrá admirar otros raros iconos, e incluso manuscritos, reliquias religiosas, grabados y publicaciones venecianas antiguas.
Habiendo constituido un importante centro espiritual y artístico de toda Creta, el Monasterio de Toploú no es solo un lugar de oración, sino también un espacio de hospitalidad genuina y creación. Tiene viñedos y olivares, y produce vino y aceite de oliva con denominación de origen, que puede probar en su bodega.
El paisaje austero y sobrio alrededor del monasterio realza aún más la serenidad del lugar, mientras que la vista hacia la inmensidad del mar deja una impresión realmente imponente. La visita al monasterio de Toploú es una experiencia que no debe faltar de su recorrido.
La alta torre de defensa y las robustas murallas de piedra recuerdan su función como refugio en tiempos difíciles. El monasterio desempeñó un papel activo tanto en la gran revolución cretense de 1866 como en la resistencia contra la ocupación alemana, manteniendo profundamente arraigada la tradición de la generosidad.
En su iglesia, que está dedicada a la Virgen y a San Juan, va a ver un imponente iconostasio tallado en madera e iconos destacados del siglo XV al XVIII. En el museo que funciona dentro del complejo monástico podrá admirar otros raros iconos, e incluso manuscritos, reliquias religiosas, grabados y publicaciones venecianas antiguas.
Habiendo constituido un importante centro espiritual y artístico de toda Creta, el Monasterio de Toploú no es solo un lugar de oración, sino también un espacio de hospitalidad genuina y creación. Tiene viñedos y olivares, y produce vino y aceite de oliva con denominación de origen, que puede probar en su bodega.
El paisaje austero y sobrio alrededor del monasterio realza aún más la serenidad del lugar, mientras que la vista hacia la inmensidad del mar deja una impresión realmente imponente. La visita al monasterio de Toploú es una experiencia que no debe faltar de su recorrido.


































