Tradición, arte y naturaleza en las montañas de Epiro
Los pueblos de Katsanochoria, en Epiro, son conocidos con razón como “los pueblos tranquilos del Pindo septentrional”. Forman una encantadora zona montañosa al sureste de Ioánina, que permanece discretamente alejada de las rutas más transitadas en comparación con los famosos Zagorochoria.
La zona incluye once asentamientos tradicionales, siendo los más conocidos Elliniko (antes Lozetsi), Kalentzi y Plaisia. Delimitan la zona impresionantes hitos naturales como la garganta del río Arachthos, el monte Xirovouni, el pico Aetorachi y Tsouka, donde se alza un monasterio histórico que data de 1190 y domina vistas panorámicas.
Al comenzar tu recorrido en Elliniko, te encontrarás con una galería al aire libre: el renombrado escultor griego Theodoros Papagiannis nació aquí y muchas de sus obras adornan el pueblo. La antigua escuela primaria se ha transformado en el Museo de Arte Contemporáneo Theodoros Papagiannis, donde temas como la vida local, el trabajo y la tradición cobran protagonismo a través de obras que conmueven el alma del visitante.
Hacia Plaisia, la ruta es encantadora: una sinuosa carretera en descenso, paisajes tradicionales y un imponente plátano en el corazón del pueblo. Bajo su sombra se alza un kafeneio tradicional, donde el tiempo parece haberse detenido. Kalentzi es otro lugar destacado, con un taller creativo donde artesanos locales elaboran herramientas de madera y hierro. Por último, uno de los hitos más distintivos de la zona es el puente de Plaka, el puente de un solo arco más grande de los Balcanes, fielmente restaurado a su forma original.
Katsanochoria ofrece una oportunidad única de vivir la auténtica experiencia epirota. La naturaleza, la tradición y su gente te invitan a descubrir un mundo donde el tiempo transcurre más lentamente y la belleza te rodea. ¡Vive la experiencia!
La zona incluye once asentamientos tradicionales, siendo los más conocidos Elliniko (antes Lozetsi), Kalentzi y Plaisia. Delimitan la zona impresionantes hitos naturales como la garganta del río Arachthos, el monte Xirovouni, el pico Aetorachi y Tsouka, donde se alza un monasterio histórico que data de 1190 y domina vistas panorámicas.
Al comenzar tu recorrido en Elliniko, te encontrarás con una galería al aire libre: el renombrado escultor griego Theodoros Papagiannis nació aquí y muchas de sus obras adornan el pueblo. La antigua escuela primaria se ha transformado en el Museo de Arte Contemporáneo Theodoros Papagiannis, donde temas como la vida local, el trabajo y la tradición cobran protagonismo a través de obras que conmueven el alma del visitante.
Hacia Plaisia, la ruta es encantadora: una sinuosa carretera en descenso, paisajes tradicionales y un imponente plátano en el corazón del pueblo. Bajo su sombra se alza un kafeneio tradicional, donde el tiempo parece haberse detenido. Kalentzi es otro lugar destacado, con un taller creativo donde artesanos locales elaboran herramientas de madera y hierro. Por último, uno de los hitos más distintivos de la zona es el puente de Plaka, el puente de un solo arco más grande de los Balcanes, fielmente restaurado a su forma original.
Katsanochoria ofrece una oportunidad única de vivir la auténtica experiencia epirota. La naturaleza, la tradición y su gente te invitan a descubrir un mundo donde el tiempo transcurre más lentamente y la belleza te rodea. ¡Vive la experiencia!




























