Un monumento emblemático del patrimonio industrial en plena regeneración creativa
En el lugar donde en el pasado cientos de trabajadores molían cereales, carretas cargadas de harina entraban y salían y las máquinas de vapor funcionaban casi las 24 horas del día para poder cubrir la demanda de producción, hoy niños asisten con entusiasmo a representaciones de teatro de marionetas, bailarines aspirantes practican sus pasos, y las notas musicales se elevan hacia el cielo de Larisa.
Declarado monumento protegido, el Molino de Pappas es desde siempre un núcleo vivo de la ciudad, totalmente entrelazado con su historia contemporánea y la vida cotidiana de la gente local.
Comenzó a funcionar en 1893, cuando Konstantinos Pappas, Konstantinos Skaliouras y Christos Dimitriadis fundaron la industria harinera que se convertiría en una de las más poderosas de Tesalia, gracias a la visión de futuro, la innovación y la inquebrantable pasión de sus fundadores, pero también de sus sucesores, Fotis y Michalis Pappas, el primero de los cuales permaneció en la memoria colectiva por su contribución social.
La fábrica cerró definitivamente en la década de 1980, el Ayuntamiento compró las instalaciones en 1988 y, a pesar de los actos de vandalismo y el incendio de la década de 2000, procedió a su restauración.
Larissa adquirió así un importante monumento del patrimonio industrial y, al mismo tiempo, un espacio cultural polivalente, en el que funcionan un teatro, un teatro de marionetas, un cine de verano, un bar y el Museo de Cereales y Harinas.
Además, allí tienen su sede una escuela de danza y artes plásticas, el Club de Cine de Larisa y la Filarmónica Municipal. En las instalaciones y en el patio se organizan festivales y eventos, entre los que se encuentran el Festival Internacional de Teatro de Marionetas de Larisa, el LA Comics Festival y el Molino de las Artes Escénicas, con música, danza y teatro, que continúan escribiendo una de las historias más bonitas de Larisa.
Declarado monumento protegido, el Molino de Pappas es desde siempre un núcleo vivo de la ciudad, totalmente entrelazado con su historia contemporánea y la vida cotidiana de la gente local.
Comenzó a funcionar en 1893, cuando Konstantinos Pappas, Konstantinos Skaliouras y Christos Dimitriadis fundaron la industria harinera que se convertiría en una de las más poderosas de Tesalia, gracias a la visión de futuro, la innovación y la inquebrantable pasión de sus fundadores, pero también de sus sucesores, Fotis y Michalis Pappas, el primero de los cuales permaneció en la memoria colectiva por su contribución social.
La fábrica cerró definitivamente en la década de 1980, el Ayuntamiento compró las instalaciones en 1988 y, a pesar de los actos de vandalismo y el incendio de la década de 2000, procedió a su restauración.
Larissa adquirió así un importante monumento del patrimonio industrial y, al mismo tiempo, un espacio cultural polivalente, en el que funcionan un teatro, un teatro de marionetas, un cine de verano, un bar y el Museo de Cereales y Harinas.
Además, allí tienen su sede una escuela de danza y artes plásticas, el Club de Cine de Larisa y la Filarmónica Municipal. En las instalaciones y en el patio se organizan festivales y eventos, entre los que se encuentran el Festival Internacional de Teatro de Marionetas de Larisa, el LA Comics Festival y el Molino de las Artes Escénicas, con música, danza y teatro, que continúan escribiendo una de las historias más bonitas de Larisa.













