Un festín de flora con énfasis en la educación ambiental
Al pie del monte Egaleo, entre los barrios de Chaidari y Dafni, se encuentra uno de los tesoros naturales más valiosos del Ática: el Jardín Botánico de Ioulia y Aléxandros N. Diomidis, el jardín botánico más grande del Mediterráneo Oriental. El jardín fue fundado en 1951, gracias a la donación del gran comerciante y filólogo Aléxandros Diomidis. Su creación duró hasta 1975, que fue el año cuando abrió sus puertas para el público.
Hoy en día, el jardín cubre más de 1.85 hectáreas y es el hogar de más de 550 especies de plantas de todos los rincones del mundo, clasificadas según su afinidad botánica u origen.
Entre ellas se encuentran plantas de la campiña griega, especies aromáticas y medicinales ya mencionadas en los textos de Teofrasto, pero también especies exóticas de los cinco continentes: eucaliptos, palmeras, secuoyas, cactus y raras orquídeas. Tan pronto como entre en el jardín, busque la parte de plantas históricas, únicas en el mundo, algunas de las cuales tienen sus raíces en la mitología griega.
Aquí, el arte de la arquitectura de paisaje consigue combinar el rigor del diseño científico con la belleza natural de la vegetación mediterránea. Lagos, arroyos, puentes de piedra y senderos conforman un entorno de tranquilidad absoluta, ideal para pasear, observar aves o estudiar al aire libre. En el centro del parque se encuentra el Museo de Plantas, donde se puede conocer la biodiversidad de Grecia a través de muestras secas, fotos y presentaciones interactivas.
El propósito principal del Jardín Botánico es animar la educación e investigación ambiental. Entre otras cosas, acoge escuelas, seminarios y talleres sobre sostenibilidad, apicultura y reforestación. Aquí, la ciencia y el disfrute del paisaje natural se encuentran, ya que las estaciones se alternan visiblemente: en primavera florecen granadas y lilas, en verano el tomillo huele fragante y en invierno los caminos están envueltos en niebla.
En el café del parque se pueden degustar tés de hierbas orgánicas de plantas de jardín, mientras que durante la primavera se organizan visitas guiadas y visitas temáticas por científicos de la Fundación Diomedes.
Hoy en día, el jardín cubre más de 1.85 hectáreas y es el hogar de más de 550 especies de plantas de todos los rincones del mundo, clasificadas según su afinidad botánica u origen.
Entre ellas se encuentran plantas de la campiña griega, especies aromáticas y medicinales ya mencionadas en los textos de Teofrasto, pero también especies exóticas de los cinco continentes: eucaliptos, palmeras, secuoyas, cactus y raras orquídeas. Tan pronto como entre en el jardín, busque la parte de plantas históricas, únicas en el mundo, algunas de las cuales tienen sus raíces en la mitología griega.
Aquí, el arte de la arquitectura de paisaje consigue combinar el rigor del diseño científico con la belleza natural de la vegetación mediterránea. Lagos, arroyos, puentes de piedra y senderos conforman un entorno de tranquilidad absoluta, ideal para pasear, observar aves o estudiar al aire libre. En el centro del parque se encuentra el Museo de Plantas, donde se puede conocer la biodiversidad de Grecia a través de muestras secas, fotos y presentaciones interactivas.
El propósito principal del Jardín Botánico es animar la educación e investigación ambiental. Entre otras cosas, acoge escuelas, seminarios y talleres sobre sostenibilidad, apicultura y reforestación. Aquí, la ciencia y el disfrute del paisaje natural se encuentran, ya que las estaciones se alternan visiblemente: en primavera florecen granadas y lilas, en verano el tomillo huele fragante y en invierno los caminos están envueltos en niebla.
En el café del parque se pueden degustar tés de hierbas orgánicas de plantas de jardín, mientras que durante la primavera se organizan visitas guiadas y visitas temáticas por científicos de la Fundación Diomedes.
















