De la utopía hippie a la fiesta de la música
Mátala, en la costa sur de la región de Heraclión, constituyen un lugar donde la naturaleza, la historia y la sensación de libertad se encuentran en una sinfonía única. En el golfo, donde la arena dorada abraza las aguas azules del mar de Libia, se eleva un acantilado vertical, perforado por cuevas excavadas, que se crearon en la antigüedad y sirvieron de refugio a los hippies de la década de 1960. Su fama viajó por todo el mundo a través de la música, la pintura y los coloridos lemas de libertad que aún hoy cobran vida en las callejuelas.
Hoy en día, esa aura del pasado se refleja en el festival anual Matala Beach Festival, una gran fiesta con música, arte y exposiciones al aire libre, donde visitantes de todo el mundo bailan en la arena, bajo el sol y las estrellas. A pesar de su fama y de la elevada afluencia turística, Mátala conserva el encanto de un tranquilo pueblo costero, con tabernas, cafeterías y un aire de libertad sin pretensiones.
De este lugar, puede combinar los momentos de relajación con la investigación cultural: A pocos kilómetros al norte se encuentra Festo, uno de los palacios minoicos más importantes de Creta, mientras que al oeste se extiende la cosmopolita Agía Galini y al este el salvaje Agiofárango, uno de los golfos más remotos y misteriosos de la isla.
Deja que Mátala le lleve a una experiencia que une lo impredecible con lo atemporal y forma parte del aura única que hace que esta bahía sea tan especial.
Hoy en día, esa aura del pasado se refleja en el festival anual Matala Beach Festival, una gran fiesta con música, arte y exposiciones al aire libre, donde visitantes de todo el mundo bailan en la arena, bajo el sol y las estrellas. A pesar de su fama y de la elevada afluencia turística, Mátala conserva el encanto de un tranquilo pueblo costero, con tabernas, cafeterías y un aire de libertad sin pretensiones.
De este lugar, puede combinar los momentos de relajación con la investigación cultural: A pocos kilómetros al norte se encuentra Festo, uno de los palacios minoicos más importantes de Creta, mientras que al oeste se extiende la cosmopolita Agía Galini y al este el salvaje Agiofárango, uno de los golfos más remotos y misteriosos de la isla.
Deja que Mátala le lleve a una experiencia que une lo impredecible con lo atemporal y forma parte del aura única que hace que esta bahía sea tan especial.













































































