Una experiencia de carnaval llena de color, alegría y tradición
El Lunes Limpio es el día que todos esperan, cuando al mediodía comienza la procesión del carnaval desde el puente y el municipio reparte sacos de harina. Para cuando llega a la plaza central, donde culmina esta alegre guerra, todos están blancos o incluso coloreados por la harina y el polvo que se arrojan en todas direcciones.
Se dice que la costumbre se estableció en el siglo XIX y fue introducida por los marineros de la zona, tras haber observado costumbres similares, probablemente en Sicilia. Entonces, el periodo era ideal para tener una gran fiesta de despedida, ya que poco después los marineros partían para sus viajes.
Hoy, todos están disfrazados o llevan ropa vieja, con pelucas y gafas, visores de buceo o gafas de natación para protegerse los ojos, arrojan el polvo por todos los lados y bailan al son de los instrumentos tradicionales. No se limite a ser sólo un espectador: póngase su ropa vieja, compre bolsas de harina y disfrute del emocionante evento con toda su alma.










