Las mejores playas isleñas
El conjunto insular de Paxos y Antipaxos se caracteriza por una belleza única. La zona ha sido incluida en la red Natura 2000, hecho que protege la pureza del paisaje.
En las playas de Paxos encontrará aguas transparentes, vegetación que llega hasta la orilla y calas apartadas. Lo que hace única a la isla es su densa vegetación, con olivos que ofrecen sombra natural incluso en la playa.
La mayoría de las costas de la parte oriental están cubiertas de guijarros blancos que dan al agua un deslumbrante tono azul. Desde el cosmopolita Monodendri, con infraestructuras organizadas, hasta el aislado y agreste Levrechió, cada cala tiene su propia personalidad.
La playa de Charámi, en Lakka, es ideal para familias, ya que cuenta con fondo arenoso y aguas poco profundas, mientras que Mongonísi, en el extremo sur, ofrece protección frente a los vientos y fácil acceso.
Si le gusta la exploración, busque Orkós, una de las playas más hermosas de la isla, a la que se llega por un corto sendero. En el lado occidental, Erimítis es una playa creada por el desprendimiento de una roca y ofrece el espectáculo más impresionante al atardecer, con los acantilados blancos verticales reflejándose en el Jónico.
Otras paradas dignas de mención para bañarse y relajarse son Marmári y Kakí Lagkáda, lejos de las multitudes. Al norte de Gaios, el puerto principal, se encuentra la pintoresca bahía de Lakka, que constituye el segundo puerto en tamaño de Paxos.
El acceso a la mayoría de las playas es fácil a través de la red viaria. Si lo desea, puede alquilar una pequeña embarcación y descubrir calas escondidas, como Glyfada o Giannás.
Desde el puerto de Paxos puede pasar a Antipaxos, ya sea en embarcación privada o con excursiones organizadas, y descubrir muchos más tesoros ocultos del mar Jónico.
En las playas de Paxos encontrará aguas transparentes, vegetación que llega hasta la orilla y calas apartadas. Lo que hace única a la isla es su densa vegetación, con olivos que ofrecen sombra natural incluso en la playa.
La mayoría de las costas de la parte oriental están cubiertas de guijarros blancos que dan al agua un deslumbrante tono azul. Desde el cosmopolita Monodendri, con infraestructuras organizadas, hasta el aislado y agreste Levrechió, cada cala tiene su propia personalidad.
La playa de Charámi, en Lakka, es ideal para familias, ya que cuenta con fondo arenoso y aguas poco profundas, mientras que Mongonísi, en el extremo sur, ofrece protección frente a los vientos y fácil acceso.
Si le gusta la exploración, busque Orkós, una de las playas más hermosas de la isla, a la que se llega por un corto sendero. En el lado occidental, Erimítis es una playa creada por el desprendimiento de una roca y ofrece el espectáculo más impresionante al atardecer, con los acantilados blancos verticales reflejándose en el Jónico.
Otras paradas dignas de mención para bañarse y relajarse son Marmári y Kakí Lagkáda, lejos de las multitudes. Al norte de Gaios, el puerto principal, se encuentra la pintoresca bahía de Lakka, que constituye el segundo puerto en tamaño de Paxos.
El acceso a la mayoría de las playas es fácil a través de la red viaria. Si lo desea, puede alquilar una pequeña embarcación y descubrir calas escondidas, como Glyfada o Giannás.
Desde el puerto de Paxos puede pasar a Antipaxos, ya sea en embarcación privada o con excursiones organizadas, y descubrir muchos más tesoros ocultos del mar Jónico.












































































