Un pueblo legendario en brazos de la naturaleza
En la exuberante belleza del Bosque Estético de Kissavos, donde las laderas están cubiertas de hayas centenarias, castaños, arbustos, abetos y robles, se encuentra el pueblo de Ambelakia. Un corto desvío de la carretera nacional que une las dos ciudades principales del país, Atenas y Tesalónica, es suficiente para llevarle hasta los callejones empedrados de un asentamiento que en el siglo XVIII se convirtió en una leyenda. En 1778 se fundó en Ambelakia la primera cooperativa agrícola del mundo, que organizaba la producción y comercialización de excepcionales hilos rojos de algodón, teñidos con la planta rubia.
La cooperativa rápidamente adquirió miles de miembros y 17 sucursales en toda Europa. Así que su presencia trajo una prosperidad económica que fortaleció la educación. Los habitantes tenían una amplia educación y aprendían idiomas extranjeros, mientras que instituciones como el Museo Helénico (1749) y la Escuela Maniarios (1773) hicieron que el lugar se convirtiera a una luz brillante de conocimiento y progreso. Hoy en día, las mansiones de piedra, como la famosa mansión Schwartz que se remonta al año 1787 y que está decorada con un fresco y una chimenea de porcelana, las fuentes y los puentes del pueblo, el Museo de Historia y de Folclore de Ambelakia en Larisa que está albergado en la mansión Molá y el Museo de Ambelakia que se enfoca en el período 1940-1949, todos cuentan una historia llena de memoria y gloria.
Si uno pasa por la iglesia de Agios Georgios, se magnetiza de inmediato por la belleza incomparable del ícono del Santo entronizado y el iconostasio tallado en madera.
La pintoresca plaza, cubierta por un arce centenario, es un punto de encuentro y un lugar de relajación, con tabernas que ofrecen platos auténticos de la cocina local. Aquí se encuentra además el punto de partida para varias rutas de senderismo que recorren paisajes de gran belleza natural: cañones verdes, bosques de castaños, caminos empedrados que conducen a Omolio, la Cueva y el imponente Castillo de Oria. El pueblo de Ambelakia es un destino sorpredente para los que buscan lo auténtico y lo inexplorado y espera a quienes desean experimentar la tradición, la naturaleza y la historia a cada paso. Cada otoño se celebra en Ambelakia el Festival de la Castaña, un auténtico festival folclórico lleno de sabores y música, una experiencia que complementa a la perfección la belleza de este lugar, que puede encantar a sus visitantes en cualquier estación del año.
La cooperativa rápidamente adquirió miles de miembros y 17 sucursales en toda Europa. Así que su presencia trajo una prosperidad económica que fortaleció la educación. Los habitantes tenían una amplia educación y aprendían idiomas extranjeros, mientras que instituciones como el Museo Helénico (1749) y la Escuela Maniarios (1773) hicieron que el lugar se convirtiera a una luz brillante de conocimiento y progreso. Hoy en día, las mansiones de piedra, como la famosa mansión Schwartz que se remonta al año 1787 y que está decorada con un fresco y una chimenea de porcelana, las fuentes y los puentes del pueblo, el Museo de Historia y de Folclore de Ambelakia en Larisa que está albergado en la mansión Molá y el Museo de Ambelakia que se enfoca en el período 1940-1949, todos cuentan una historia llena de memoria y gloria.
Si uno pasa por la iglesia de Agios Georgios, se magnetiza de inmediato por la belleza incomparable del ícono del Santo entronizado y el iconostasio tallado en madera.
La pintoresca plaza, cubierta por un arce centenario, es un punto de encuentro y un lugar de relajación, con tabernas que ofrecen platos auténticos de la cocina local. Aquí se encuentra además el punto de partida para varias rutas de senderismo que recorren paisajes de gran belleza natural: cañones verdes, bosques de castaños, caminos empedrados que conducen a Omolio, la Cueva y el imponente Castillo de Oria. El pueblo de Ambelakia es un destino sorpredente para los que buscan lo auténtico y lo inexplorado y espera a quienes desean experimentar la tradición, la naturaleza y la historia a cada paso. Cada otoño se celebra en Ambelakia el Festival de la Castaña, un auténtico festival folclórico lleno de sabores y música, una experiencia que complementa a la perfección la belleza de este lugar, que puede encantar a sus visitantes en cualquier estación del año.








