Un destino de buceo con resonancia internacional
A su alrededor hay otros dos naufragios: el francés Burdigala, hundido el mismo año que el Británico, y el buque de vapor griego Patrís, perdido en 1868. Juntos forman un triángulo submarino de la memoria.
El Sitio Histórico Subacuático de Cea consta de tres zonas protegidas de una superficie total de más de mil acres. En estas zonas está prohibida la pesca, con el fin de que se conviertan en un polo de atracción y un punto de regeneración y multiplicación de la vida marina.
Aquí, el turismo de buceo no es solo entretenimiento, es una forma de experiencia cultural. Los buzos certificados siguen rutas diseñadas en colaboración con el Ministerio de Cultura y la Dirección de Antigüedades Subacuáticas, acompañados por guías especializados. Incluso hay un naufragio de un avión alemán Junkers 52 de la Segunda Guerra Mundial.
El mar de Cea ofrece momentos de rara belleza natural. El arrecife de Kοúndοuros, un gran arrecife en la bahía homónima se considera una de las experiencias de buceo más impresionantes de Grecia: un jardín acuático lleno de esponjas, corales de colores y peces pelágicos. Cerca del islote de Spanopοula, los buceadores se encuentran con las imágenes más puras y salvajes del Egeo: dentones, corvina y atunes que pasan con la fuerza silenciosa de las grandes criaturas marinas.
Los buzos que llegan de todo el mundo se alojan en las casas de piedra de Iοulida, cenan con vino de los viñedos de Tzia y contemplan al atardecer el mismo mar en el que hace un siglo se perdió un majestuoso ejemplo de optimismo mecánico.

















































































